Decálogo de autoprotección y seguridad para el aventurero

 

Este decálogo va en beneficio de todos, pues en él, las actividades se desarrollarán de manera agradable y segura. Así se conseguirá un completo disfrute de los espacios naturales por los que discurriremos.

«Los espacios naturales son bienes que debemos cuidar y respetar como a nosotros mismos, para que así puedan ser disfrutados por las futuras generaciones»

 

1º.- El aventurer@ se informará debidamente de la actividad a realizar, para tener la convicción de que dicha actividad es la que en realidad desea, y es la adecuada a sus características personales.

2º .- El aventurer@ llegará a las actividades con antelación suficiente para solventar cualquier imprevisto o necesidad. La acumulación de pequeños retrasos incide directa y muy negativamente en la seguridad, armonía en el grupo y buen desarrollo de la actividad.

3º.-  El aventurer@ notificará a los responsables de la actividad cualquier incidencia ocurrida durante el desplazamiento a la misma (físicas, psíquicas o materiales) aunque puedan parecer insignificantes, como mareos por el viaje, debilidad por un mal desayuno, etc. y advertirá a la organización en caso de estar con medicación de sustancias que puedan alterar sus aptitudes habituales.

4º.- El aventurer@ prestará atención a las indicaciones previas a la actividad que proporcione la organización. Muy especialmente a lo referente a normas, equipamiento de protección y seguridad. Los equipos para el desarrollo de las actividades no son instrumentos de juego, y su buena utilización hará que la actividad sea mucho más agradable y segura.

5º.- El aventurer@ respetará profundamente el Medio Natural donde se desarrolla la actividad, intensificando este cuidado en Zonas de Especial Protección Ambiental y otros espacios protegidos. En el Entorno Natural no deben de quedar huellas de su paso por él. Respetará igualmente a otro grupos o personas que estén en las zonas donde se realicen las actividades.

6º .-  El aventurer@ mantendrá en todo momento puesto y bien instalado todo el equipamiento especifico de la actividad, intensificando su atención y cuidados en el equipamiento de protección y seguridad tanto particular, como colectivo y conservará el material asignado para las actividades, y comunicará instantáneamente  si se produce algún deterioro o pérdida durante la realización de dichas actividades.

7º.- Las actividades son en equipo, por lo que el aventurer@ tendrá que colaborar y ayudar a los demás participantes y responsables de la actividad cuando así sea requerido. El aventurer@ no asumirá, en ningún caso, las labores o responsabilidades de los monitores, guías o instructores y evitará comportamientos prepotentes o exhibicionistas, que suelen degenerar en mal ambiente en el grupo.

8º.- El aventurer@ prestará y mantendrá, durante el total desarrollo de la actividad, la debida atención a las instrucciones que se puedan impartir por parte de la organización y tendrá una atención muy especial a los monitores responsables de la actividad, siguiendo todas las indicaciones que puedan proporcionarles.

9º.- Sin conocimiento y expresa autorización de los responsables, el aventurer@ no se situará en sitios potencialmente peligrosos como grandes desniveles, precipicios, suelos inestables, corrientes de agua turbulenta, placas de hielo, zonas de desprendimiento o avalanchas, etc.

10º.- Al finalizar la actividad el usuario entregará todo el material asignado al responsable de la misma, y cuando lo desee aportará a la organización comentarios y opiniones constructivos, ya que con ellos se mejorará constantemente el sector.

La Naturaleza es un elemento muy vivo y poderoso, sorprendente y maravilloso, que puede ser terrible a la vez. Para sentirla con plenitud, debemos acercarnos a ella con serenidad, respeto y humildad.